La medicina nuclear, en términos bastantes generales, es una de las tantas especialidades de la medicina, la cual se encarga principalmente del diagnóstico de pacientes, proporcionando información esencial y funcional sobre las diversas patologías y su tratamiento correcto. Para este fin la medicina nuclear utiliza isótopos radiactivos, conocidos mayormente como radioisótopos. Estas son radiaciones nucleares y diversas técnicas biofísicas para lograr un diagnóstico más certero.

Para detectar básicamente cualquier mal ubicado dentro del cuerpo de una célula, es esencial el uso de la medicina nuclear, encargando a los isótopos radiactivos la tarea de controlar el organismo por las diferentes vías para lograr detectar las patologías.

la medicina nuclear

Las radiaciones de la medicina nuclear pueden ser de diferentes tipos. Uno de estos es la radiación gamma o radiaciones electromagnéticas. De igual manera se utilizan las emisiones de partículas alfa o beta. Estas radiaciones son artificiales y proceden de reacciones nucleares totalmente controladas, realizadas en reactores nucleares o ciclotrones y se pueden encontrar en forma de estructuras simples o de estructuras complejas moleculares, es decir, los radiofármacos.

La importancia de la medicina nuclear

La medicina nuclear es una rama de las imágenes médicas que permite conocer las enfermedades que puede estar sufriendo un paciente, y al mismo tiempo ayuda a determinar la gravedad de las mismas. Algunas de las muchas enfermedades que se pueden detectar con el uso de la medicina nuclear incluyen distintos tipos de cáncer, enfermedades que afectan a nivel cardíaco, males gastrointestinales y neurológicos, y otras anomalías en el cuerpo que afectan la salud de los pacientes.

La relevancia de la medicina nuclear yace en su capacidad de identificar cualquier tipo de actividad molecular dentro del organismo, ofreciendo el potencial para identificar las enfermedades en las primeras etapas de creación de las mismas.

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Para cumplir con esto se utiliza un agente de la imagen, el cual una vez ubicado dentro del cuerpo del paciente cuenta con la capacidad de emitir una señal, la que se detecta por un dispositivo de detección de imagen que la desarrolla para comprender lo que ocurre en el organismo. Las sondas de imagen deben ser acumuladas en un órgano específico, uniéndose así a ciertas células para permitir la visualización y medición de los distintos procesos biológicos y de la actividad celular.

El agente de la imagen en esta rama de la medicina incluye una parte mínima de agentes radiactivos, los cuales se encargan de la detección oportuna de las señales recibidas en una gammacámara, también conocida como cámara de PET.

Gracias a esta técnica se ha logrado mejorar la selección de los tratamientos especializados para cada paciente tomando en cuenta sus necesidades específicas, evaluando de manera certera y concreta la respuesta del paciente a los nuevos tratamientos aplicados. Adicionalmente gracias a la medicina nuclear se han podido hallar nuevas maneras para la identificación de individuos que padecen distintos niveles de riesgo a contraer enfermedades determinadas, permitiendo entonces una detección temprana que dará paso a un tratamiento más efectivo.